
Estoy envejeciendo, me lo dicen las cuatro canas que se aparecen cada vez que intento peinar mi nueva-falsa-cabellera.
Pero eso es intrascendente, lo que pesa es la ausencia, lo que se perdió hace mucho y lo que tal vez nunca ha existido.
Hoy me desperté una nostalgia que se me cuela entre las piernas. Cada día se hace más grande la sensación de que me quedaré sola, como todos los nacidos después de los noventas, todos los que no aprendimos a estar con alguien, a luchar por alguien.
Antes no me gustaba el porno, ahora tampoco, pero me he hecho fan de las historias seudo románticas con una carga de sexo explicito. Antes el amor era completo, ahora lo doy en partes. Antes confiaba, ahora me pongo a salvo y huyo…
No me gusta el porno porque las mujeres que salen ahí con sus grandes tetas siempre tienen orgasmos fingidos, los hombres las restriegan, las empujan, y las lamen sin ningún tipo de cuidado. No hay seducción, no hay palabras, ni fantasía. Tampoco es que el amor sea necesario, pero la intimidad es una construcción mental entre dos personas que se mienten.
Veo los videos de Pearl Jam y Nirvana y me doy cuenta que tienen 14 años de haberse grabado, que en poco tiempo serán "clásicos" y que no hay para cuando tenga otro novio, amante, pareja, sex partner o algo parecido.
Todo esto es parte de la vida adulta que me he comprado y que me seguirá atormentando, aunque al menos, no soy la única....